PANORAMA 

América Latina: el retorno de la Derecha

*Oguer Reyes Guido

 

A partir de 1998, con la elección de Hugo Chávez como presidente de Venezuela, la región latinoamericana vivió una época de apogeo de los gobiernos de izquierda. En 2003, Argentina elegía a Néstor Kirchner como presidente. En 2005, en Bolivia, Evo Morales ganaba la presidencia, en 2006, En Ecuador y en Nicaragua, Rafael Correa y Daniel Ortega, respectivamente, llegaron al poder.

 

En esta época parecía muy difícil pensar que los partidos o movimientos políticos de Derecha podrían tener algún tipo de protagonismo. La Derecha latinoamericana había caído en el descrédito debido al fracaso del neoliberalismo en la región.

 

En 2015 la época de oro de los gobiernos de izquierda parece acercarse a su fin. Este año, en Argentina, el candidato centro-derechista Mauricio Macri ha logrado poner punto final a más de una década de Kirchnerismo. En Venezuela, la oposición ha conseguido aplastar al chavismo en las elecciones parlamentarias obteniendo 112 diputados de un total de 167 lo que representa casi un 67%. Amplísima mayoría.

 

El bastión de la izquierda revolucionaria latinoamericana ha caído. La revolución bolivariana está en escombros. A un desangelado Nicolás Maduro le ha tocado salir a asumir la derrota irreversible del chavismo. El 75% de los venezolanos participaron en esta elección. Las hordas chavistas no han podido contrarrestar la masiva participación ciudadana que les ha propiciado la más contundente derrota en más de 17 años de gobierno.

 

Maduro dilapidó todo el capital político que le heredó Hugo Chávez. Una conducción económica desafortunada, un trabajo político torpe y sin estrategia y la falta de carisma del presidente acabaron conduciéndole a la debacle.

 

Maduro se apegó ciegamente al Nuevo Proyecto Nacional de la Izquierda, en los términos definidos por Dietrich Steffan, es decir, basándose en la conformación de bloques de poder hegemónicos y absolutistas enfocando la realidad política y sus acontecimientos con una postura decididamente fatalista. La lucha de clases y la confrontación de la sociedad estaba en la base de su fracasada estrategia.

 

La caída del Chavismo tendrá repercusiones en Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Cuba y otros países que recibían la cuantiosa ayuda económica venezolana para mantenerse a flote. La situación de algunos de los presidentes y líderes de izquierda en estos países se verá comprometida. Desde hace algunos años, los señalamientos de corrupción han venido acumulándose en contra de algunos como Evo Morales, en Bolivia, por diversos escándalos de sobornos y corrupción con su partido Movimiento al Socialismo. Del mismo modo, Cristina Fernández, de Argentina por la escandalosa renuncia del que fuera su secretario privado durante más de quince años y que fue investigado por enriquecimiento ilícito ya que su patrimonio personal había crecido en un 756% en un lapso de seis años; un porcentaje directamente proporcional al que ha crecido la fortuna de los Kirchner, según comentan analistas argentinos.

 

Los excesos por los que se fustigó a la derecha capitalista no fueron, a fin de cuentas, tan diferentes de los que se presentan bajo los gobiernos de izquierda. La corrupción permeó hasta los niveles más bajos de sector empresarial en países como Ecuador en donde se investigó a un importante número de funcionarios públicos implicados en actos de sobornos para la autorización y funcionamiento de muchos Casinos desde el 2009.

 

La caída del chavismo en Venezuela ha puesto una espada de Damocles sobre gobiernos de izquierda en varios países de la Región.

Escribir comentario

Comentarios: 0